Listado de Poemas de Medardo Ángel Silva

Revisa los mejores poemas (Poesías) de Medardo Ángel Silva, poeta ecuatoriano de la generación decapitada.

Medardo Ángel Silva fue un poeta, músico y compositor guayaquileño considerado como el mayor representante del modernismo ecuatoriano.

Creció en un hogar humilde, vivió con su madre en una casa que quedaba frente al cementerio donde Medardo acostumbraba a ver desfilar los entierros lo que lo motivo a dedicarse a la escritura.

Desde muy joven, Medardo Ángel Silva se destacó por sus compasiones literarias que al principio fueron rechazadas pero con el paso del tiempo se hicieron conocidas.

Es el autor del famoso poema “El Alma en los Labios”, su muerte fue determinada como suicidio luego de comprobar que se quitó la vida con un revólver al ser rechazado por Rosa Amada a quien pretendía amorosamente.

Listado de Poemas de Medardo Ángel Silva

POEMAS MEDARDO ÁNGEL SILVA

Poema 1
Título: El alma en los labios

Cuando de nuestro amor la llama apasionada
dentro tu pecho amante contemple ya extinguida,
ya que solo por ti la vida me es amada,
el día en que me faltes, me arrancaré la vida.

Porque mi pensamiento, lleno de este cariño,
que en una hora feliz me hiciera esclavo tuyo.
Lejos de tus pupilas es triste como un niño
que se duerme, soñando en tu acento de arrullo.

Para envolverte en besos quisiera ser el viento
y quisiera ser todo lo que tu mano toca;
ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento
para poder estar más cerca de tu boca.

Vivo de tu palabra y eternamente espero
llamarte mía como quien espera un tesoro.
lejos de ti comprendo lo mucho que te quiero
y, besando tus cartas, ingenuamente lloro.

Perdona que no tenga palabras con que pueda
decirte la inefable pasión que me devora;
para expresar mi amor solamente me queda
rasgarme el pecho, Amada, y en tus manos de seda
¡dejar mi palpitante corazón que te adora!

Poemas 2
Título: Amada

El duro son de hierro tornaré melodía
para cantar tus ojos! -violetas luminosas-
la noche de tu negra cabellera y el día
de tú sonrisa, pura más que las puras rosas.

Tú vienes con el alba y con la primavera
espiritual, con toda la belleza que existe,
con el olor de lirio azul de la pradera
y con la alondra alegre y con la estrella triste.

La historia de mi alma es la del peregrino
que extraviado una noche en un largo camino
pidió al cielo una luz… y apareció la luna;
pues, estaba de un viejo dolor convaleciente,
y llegaste lo mismo que una aurora naciente,
en el momento amargo y en la hora oportuna.

Poemas 3
Título: La muerte perfumada

Convaleciente de aquel mal extraño,
para el que sólo tú sabes la cura,
como un fugado de la sepultura
me vio la tarde, fantasmal huraño.

Segó mis dichas la Malaventura
como inocente y cándido rebaño
y bajo la hoz de antiguo desengaño
agonizaba mi fugaz ventura…

Cual destrenzada cabellera cana
la llovizna ondeó tras la ventana…
Y aquella tarde pálida y caduca

sentí en mi dulce postración inerte
la bella tentación de darme muerte
tejiéndome un cordel con tu peluca.

Poema 4
Título: Palabras de otoño

Guárdate tus sonrisas: mi corazón hastiado
como fruto en sazón, a la tierra se inclina;
la senda ha sido larga, amiga; estoy cansado
y quisiera gozar de mi hora vespertina.

Odio aquellos amores de folletín: mi herida
no mendiga limosnas de piedades ajenas;
yo tengo una tragedia y se llama Mi Vida;
para escribirla usé la sangre de mis venas.

Mi otoño anticipado me vuelve reflexivo;
me encuentras casi triste, sereno, pensativo,
no siento las delicias del flirt, es la verdad.

Mi espíritu se orienta hacia la eterna aurora,
hasta que la clepsidra de Dios anuncie la hora
de ser con mi señor para la eternidad.

NOTA: Los poemas fueron recopilados del sitio web Ciudad Seva y son de autoría de Medardo Ángel Silva.


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